Nuestro trabajo se desarrolla en el occidente colombiano, particularmente en bosque húmedo, andino y seco tropical.

Importancia de la diversidad vegetal nativa en el occidente colombiano
Colombia tiene una  extensión  continental de 114´174.800 hectáreas, que representan aproximadamente el 0.7% de la superficie continental mundial. En esta área se encuentra el 10% de la biodiversidad mundial lo que hace a Colombia un país megadiverso. La región del occidente colombiano cuenta con tres zonas de especial importancia en cuanto a diversidad vegetal: zona andina, zona seca tropical y zona húmeda tropical. La zona seca tropical o bosque seco tropical es uno de los ecosistemas más amenazados en el neotrópico (Janzen, 1983). En Colombia, este ecosistema es uno de los más degradados y desconocidos: de los 80.000 Km2 que cubría originalmente, en la actualidad queda menos del 1.5% en todo el país (Etter, 1993). Los inventarios realizados revelan que los bosques secos tropicales presentan la mitad o un tercio del número de plantas leñosas encontradas en los bosques húmedos y muy húmedos tropicales. Los bosques de la zona andina posiblemente albergan la comunidad de plantas, aves y anfibios más rica del planeta, hecho paradójico frente al inmenso desconocimiento de las características biológicas y ecológicas de esta zona (van Velzen, 1992). En Colombia, estos bosques han sido objeto de una profunda transformación y degradación , principalmente por hallarse en las áreas de mayor densidad humana en el país (Etter, 1993). La zona húmeda tropical del occidente colombiano se integra principalmente al denominado “Chocó biogeográfico”, en ella se pueden diferenciar ecosistemas muy húmedos hasta los enclaves subxerofíticos en el Cañón del río Dagua (Valle) y la depresión del río Patía (Cauca). Esta zona sobresale por su alta biodiversidad y grado de endemismo (Gentry, 1982, 1986 y 1988).